Vistas de página en total

lunes, 27 de junio de 2011

Rojo pionero

Cambia. Todo cambia. Cambian tus prioridades, cambia tu gente, tu manera de afrontar la vida, cambia el aire que respiras, el suelo que pisas y tu forma de hablar. Hace un año, estaba haciendo las maletas, las maletas para el cambio, todo empezó a cambiar en ese momento.
Me di cuenta que no todo era como me lo habían contado, ni tan precioso y casi me atrevería a decir que no tan duro. Fue fácil o tal vez es mi mente que ha borrado los malos recuerdos. También fue bonito, teníamos ilusión, ganas... Habíamos estado preparándonos para eso durante casi nueve meses, y llegó el momento y pasaron los días y casi sin darnos cuenta lo habíamos conseguido. Y lloramos, lloramos por todos los que estábamos allí, también por los que no estaban, lloramos por los momentos vividos y que ya no se repetirían jamás... y yo lloraba porque sabía que se había acabado, que ya jamás volvería a vivir una cosa así, nunca.
Y por el momento no me equivocaba. La verdad es que he vivido muchas cosas en el último año, pero ninguna como esa. No han sido ni mejores ni peores, simplemente c'était pas la même chose. 
Y a estas alturas ¿para qué nos vamos a engañar? No, no lo echo de menos y me gustaría poder hacerlo, porque así por lo menos podría dejar de sentirme una mal de vez en cuando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario